Rescatistas nepalíes junto a los restos del avión bangladesí que se estrelló cerca del aeropuerto internacional de Katmandú, el 12 de marzo de 2018

Un avión de la compañía bangladesí US-Bangla Airlines procedente de Dacca se estrelló este lunes con 71 personas a bordo cerca del aeropuerto de Katmandú, en Nepal, causando al menos 49 muertos y 22 heridos, anunciaron las autoridades.

“Cuarenta personas murieron en el acto y otras nueve fallecieron en dos hospitales de Katmandú”, declaró a la AFP Manoj Neupane, portavoz de la policía, que indicó que 22 heridos fueron hospitalizados, algunos de ellos en estado crítico.

El avión de la compañía US-Bangla Airlines había despegado de Dacca con 67 pasajeros y cuatro tripulantes, y cayó sobre un terreno de fútbol cerca del único aeropuerto internacional del país.

Entre los pasajeros había 33 nepalíes, 32 bangladesíes, un chino y un maldivo, indicó un vocero de la compañía aérea, Kamrul Islam.

De momento no se conocían las causas exactas del accidente, pero según un comunicado de las autoridades aeroportuarias el avión estaba “fuera de control” un poco antes del momento del aterrizaje.

Una fuente aeroportuaria sugirió bajo anonimato que el accidente pudo deberse a una confusión entre el piloto y los controladores aéreos sobre la pista de aterrizaje atribuida al avión.

Según testigos, el avión se estrelló al realizar su segundo intento de aterrizaje y se incendió tras detenerse en un campo de fútbol cercano a la pista.

“Debería haber ido todo recto, pero se fue hacia otra dirección”, declaró Sushil Chaudhary, que trabaja en los servicios de limpieza del aeropuerto. “Temía verlo chocar con otro avión, pero el piloto enderezó el aparato. Aunque luego se estrelló hacia el campo” de fútbol.
Varias imágenes mostraban los restos del aparato en llamas, que los rescatistas tuvieron que cortar para buscar a las víctimas.

Desde el terreno de fútbol en el que se estrelló el avión se elevaban columnas de humo.
El aparato era un Bombardier Dash 8 Q400 turbopropulsor de producción canadiense, indicó a la AFP Mahbubur Rahman, del ministerio de Aviación Civil.

El aparato tenía 17 años, según la página web de seguimiento de vuelos en tiempo real Flightradar24, basada en Suecia.

El aeropuerto de Katmandú pudo reabrir después de un breve cierre tras el accidente que obligó a que algunos vuelos con destino al aeródromo tuvieran que ser desviados.

El lugar está rodeado de montañas, lo cual dificulta las maniobras para los pilotos. “El aterrizaje en Katmandú es un poco un reto debido al terreno”, explicó Gabriele Ascenzo, un piloto canadiense que se encarga de hacer formaciones de seguridad aérea en Nepal.

El país asiático sufrió varias catástrofes aéreas en los últimos años, que supusieron un duro golpe para su industria turística.

La mayoría de estos accidentes se achacaron a la inexperiencia de los pilotos, así como a problemas de mantenimiento y de gestión.

En febrero de 2016, un Twin Otter de la compañía aérea Tara Air se estrelló en el distrito de Myagdi, en el Himalaya, a unos 4.900 metros de altura, provocando la muerte de las 23 personas que viajaban a bordo.

US-Bangla Airlines es una compañía privada lanzada en julio de 2014 con el eslogan “Viaje rápido, viaje seguro”, según su página web.

Su primer vuelo internacional, en mayo de 2016, tuvo como destino Katmandú. La compañía opera vuelos con destino al sur y el sudeste de Asia, así como a Oriente Medio.