En el marco de la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Bruselas, Bélgica, Canadá anunció que extenderá su liderazgo en el organismo al asumir el control del nuevo comando de entrenamiento militar en Irak.

El primer ministro Justin Trudeau afirmó que esta misión es el próximo “paso natural” para Canadá, “a medida que avancemos en la exitosa lucha contra el Estado Islámico (EI) para ayudar a desarrollar la capacidad institucional en Irak y sentar las bases para la paz y la estabilidad a más largo plazo”.

A pesar de las presiones del organismo y de Estados Unidos para que los países miembros aumenten a 2.0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) su gasto en Defensa la postura de Canadá en esta cumbre es que el compromiso con la OTAN no sólo es de números en el presupuesto, sino en demostrar liderazgo y cooperación.

El gobierno canadiense expresó que su liderazgo en esta nueva misión en Irak “complementará nuestros esfuerzos actuales en la Coalición Mundial contra el EI, dando nuestro apoyo a Irak para satisfacer las necesidades actuales y consolidar los logros”.

Como parte de esta misión en Irak, Canadá enviará 250 miembros de sus Fuerzas Armadas, que se unirán a los elementos de los países aliados para ayudar a Irak a construir una estructura de seguridad nacional más efectiva y mejorar la capacitación de las fuerzas de seguridad iraquíes.

Se informó que la dirección del comando comenzará en otoño de este año y se prolongará hasta el otoño de 2019. Las tropas canadienses serán desplegadas en Bagdad y las áreas colindantes.

Canadá también desplegará cuatro helicópteros Griffon para ayudar a las actividades de la OTAN.

Durante su participación en la cumbre de la OTAN, Trudeau se reunirá en privado con los jefes de gobierno de Suecia y España.