Con dos toneladas de champiñones que crecen bajo pinos, el líder norcoreano Kim Jong-un selló la nueva amistad con el presidente surcoreano Moon Jae-in, en el marco de su tercera cumbre de este año.

El cargamento llegó a Seúl aún antes que el mandatario, quien este jueves regresó de Pyongyang tras una cumbre que en la primera valoración arroja frutos positivos en materia de desnuclearización sobre todo.

Los champiñones que envió el líder norcoreano son altamente valorados en la cocina coreana debido a sus propiedades gastronómicas.

Sin embargo, el producto no será disfrutado por Moon, pues este ordenó que el cargamengo sea distribuido entre los miembros surcoreaos de las familias divididas por la guerra de mediados del siglo pasado.

En tanto, en Corea del Norte la cumbre terminó con otro gesto simbólico, cuando ambos líderes políticos subieron hasta el monte Paekdu, de dos mil 744 metros de altura y ubicado en la frontera con China.

En las fotos distribuidas a la prensa, se aprecia a Kim y Moon sonrientes acompañados de sus esposas, en el marco del propósito norcoreano de que el monte Paekdu aumente el número de visitantes surcoreanos y de todo el mundo, según dijo Kim.

En esta cumbre ambos países abordaron de manera conjunta por primera vez el tema de la desnuclearización de la península coreana.

Kim se comprometió a desmantelar por completo el sitio de prueba y de lanzamiento de misiles ubicado en Dongchang-ri, y a cambio de gestos positivos de Estados Unidos, hacer lo mismo con la instalación nuclear de Yongbyon.

Ahora tendrá lugar la próxima semana en Nueva York un encuentro entre Moon y el presidente estadunidnese Donald Trump, en la que además de informarle de su reunión con Kim, se espera que le urga a hacer concesiones a Corea del Norte, precisó un despacho de la agencia Yonhap.