El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, logró hoy mantener intacto su gobierno de coalición, luego de que los ministros de Educación, Naftali Bennett, y Justicia, Ayelet Shaked, declinaron renunciar,  evitando la convocatoria de elecciones anticipadas.

A pesar de sus amenazas de renunciar si Netanyahu no le otorgaba la cartera de Defensa al partido derechista Bayit Yehudi, Bennett y Shaked anunciaron esta tarde su decisión de permanecen en la coalición y darle otra oportunidad al primer ministro.

El Bayit Yehudi amenazó con abandonar la coalición si su líder, el propio Bennett, no recibía la cartera de Defensa, abandonada la semana pasado por el líder de Yisrael Beytenu, Avigdor Lieberman, quien renunció en protesta al cese al fuego alcanzado con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas).

Ante la presión, Netanyahu anunció el domingo por la noche su intención de mantener la cartera de Defensa, lo que llevó a muchos a creer que Bennett cumpliría su amenaza y se iría del gobierno, sin embargo, anunció que decidió brindarle al primer ministro otro oportunidad.

“Si el primer ministro es serio en sus palabras, le digo: eliminamos todas nuestras demandas políticas y lo ayudaremos a que Israel vuelva a ganar”, afirmó Bennett, según un reporte del sitio Ynetnews.

El ministro de Educación dijo que su partido daría a Netanyahu otra oportunidad de abordar los desafíos de seguridad que enfrenta Israel, afirmando que quería enfrentar con más firmeza las amenazas de Gaza y el Líbano.

“Si el gobierno realmente comienza a tomar el camino correcto, actuando como un verdadero gobierno de derecha, vale la pena intentarlo. La pelota está en la cancha del primer ministro”, agregó Bennett.

Reconoció que el cambio de posición podría perjudicarlo políticamente, pero dijo que consideraba que era de interés para el país y recordó que en su discurso de anoche Netanyahu prometió al pueblo cambiar de rumbo, “llevar a un cambio drástico en la seguridad, cambiar su dirección de los últimos diez años hacia la fortaleza”, dijo.

“Quiero creer lo que dijo anoche”, subrayó y aclaró que no puso un ultimátum a Netanyahu. “Durante nuestra conversación del viernes, dejé en claro al primer ministro que no estaba, de ninguna manera, dándole un ultimátum”, dijo.