El juicio de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán en Nueva York entró este lunes en su tercera semana, con la aparición programada de un testigo sobre el que no se podrá difundir su rostro en los bosquejos de la corte.

El juicio este lunes inició con la continuación de la declaración de Michael Humphries, un agente de la Oficina de Seguridad Fronteriza quien arrestó en 1989 al hermano de Guzmán, Arturo Guzmán, conocido como ‘Arturito’.

Siguió con un experto en lavado de dinero, llamado Donald Semesky, quien detalló los mecanismos utilizados por organizaciones criminales para blanquear activos.

El plato fuerte de esta jornada será un testigo que colabora con la fiscalía. De acuerdo con voceros de la corte, el juez Brian Cogan determinó que este testigo debe ser representado sin rostro en cualquier bosquejo y con características físicas genéricas que no incluyan su pelo.

Asimismo, el bosquejo final del testigo debe mostrarse a los fiscales del gobierno antes de que se retire de la sala de audiencias, de acuerdo con la orden del juez Cogan.

Se desconoce la razón por mantener este secreto, aunque los medios locales especulan que la vida del testigo podría correr riesgo tras rendir su testimonio ante la corte.

El pasado 14 de noviembre, los fiscales en el juicio al narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán solicitaron al juez desestimar las declaraciones de la defensa de que el culpable es otro traficante, quien supuestamente evadió ser capturado debido a presuntos sobornos pagados a presidentes mexicanos.

El pedido fue presentado antes de la reanudación del proceso del miércoles por la mañana. La defensa calificó el gesto de los fiscales de “totalmente infundado”.

El abogado defensor Jeffrey Lichtman había dicho que ‘El Chapo’ no fue realmente el líder de ese cártel de drogas, acusado de haber enviado toneladas de cocaína a Estados Unidos.

La evidencia que probablemente se presentará en el juicio del narcotraficante mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán en Nueva York pintará una imagen de una figura de Robin Hood, aunque uno brutal, que amasó una fortuna de 14,000 millones de dólares a través de sobornos, asesinatos de rivales y contrabando de grandes cantidades de drogas.

Los abogados de Guzmán señalaron que pretenden minimizar la importancia de su cliente en el Cártel de Sinaloa, que los fiscales aseguraran lideró durante años en el juicio que inició el martes.