Hoy concluye el Coloquio Internacional de Arte Rupestre en el Museo Regional

Dos de los retos para la conservación y protección del arte rupestre del país, relacionados con las tareas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), son la vinculación con las comunidades y la educación, indicó la antropóloga Aída Castilleja González, secretaria técnica de la institución, al inaugurar el primer coloquio internacional en la materia, con sede en el Museo Regional de esa entidad.

Al asistir en representación del director general del INAH, Diego Prieto Hernández, la antropóloga destacó la realización de esta actividad académica en el marco del 80 aniversario del Instituto y los 35 años de la formación del Centro INAH Querétaro, la cual congrega a especialistas de distintas instituciones nacionales y extranjeras, en búsqueda de un dialogo fructífero y lenguajes comunes.

“Para el INAH, reuniones de este tipo tienen mucha importancia, tanto por el aporte de investigaciones, desde distintas disciplinas y perspectivas, como por el intercambio de experiencias para la conservación, protección, difusión y enseñanza sobre este patrimonio”, indicó.

Asimismo, detalló que, de las cerca de 200 zonas arqueológicas abiertas al público, bajo custodia del INAH, 11 cuentan con manifestaciones gráfico-rupestres, cifra que no incluye 101 sitios arqueológicos que tiene algún grado de visita y también cuentan con arte rupestre.

La secretaria técnica del INAH expuso que, de esos sitios, dos están inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO: la Sierra de San Francisco y el Valle de Tehuacán-Cuicatlán, este último declarado en 2018, y en el cual está la Cueva de las Manitas; además de la apertura, ese mismo año, del sitio arqueológico de pinturas rupestres Arroyo Seco, en Guanajuato. Adelantó la realización, próximamente, de una reunión en Sonora dedicada a buscar lineamientos de operación para la visita púbica en sitios con este tipo de patrimonio.>

Con la presencia de Salvador Martínez, delegado del Centro Histórico de esa ciudad, en representación del presidente municipal Luis Bernardo Nava; de Ramón Avendaño, director del Museo Regional de Querétaro; y de Juan Rodrigo Esparza López, en representación del presidente de El Colegio de Michoacán, José Antonio Serrano Ortega; Pedro Francisco Sánchez Nava, coordinador nacional de Arqueología del INAH, resaltó que el coloquio buscará avanzar en la investigación sobre el tema de las manifestaciones rupestres, tan ricas y diversas, en nuestro país.

El evento, dijo, congrega a destacados investigadores nacionales e internacionales, que han desarrollado trabajos relevantes en torno a las manifestaciones rupestres, que van desde la caracterización de materiales, la conservación de estos bienes, el registro cultural in situ, análisis iconográfico, simbología, estudios del paisaje, el imaginario rupestre y la epistemología del arte rupestre, mismos que son algunos de los temas que se abordarán, los cuales “permitirán destacar la relevancia del estudio de esta expresión cultural de las sociedades que nos precedieron.

“La exposición Tierra habitada, paisaje y arte rupestre en Querétaro y Guanajuato, acompañará al presente coloquio como ejemplo de gran valor patrimonial de la región y la inherente necesidad de investigarle y protegerle”, comentó.

Por su parte, Rosa Estela Reyes García, directora del Centro INAH Querétaro, agradeció al gobierno municipal por la labor estrecha que conjuntamente se desarrolla para conservar el Centro Histórico de Querétaro. Asimismo, reconoció la coordinación entre los distintos niveles de gobierno, “la cual permite que todo el trabajo académico de investigación, difusión y conservación, sea posible en pro del patrimonio cultural”.

En su oportunidad, el doctor Carlos Viramontes, investigador del Centro INAH Querétaro y organizador del coloquio, afirmó que después de décadas de abandono, las investigaciones y publicaciones sobre el arte rupestre en el país se han incrementado de manera sustancial, no solo cuantitativamente sino cualitativamente.

Al respecto, mencionó los diversos avances en la investigación de estos bienes culturales, a través de enfoques y reflexiones teórico-metodológicas, la interdisciplina para estudios arqueométricos, los avances en los métodos de documentación y conservación, así como el acercamiento con las comunidades y pueblos originarios.

“El día de hoy nos convoca una nueva oportunidad de presentar los avances en la investigación del arte rupestre, así como la posibilidad de establecer un diálogo fructífero de las diversas miradas desde las que se aborda su estudio”.

“Para los arqueólogos, durante mucho tiempo estudiar el arte rupestre fue todo un desafío. Hacerlo representa la rara oportunidad de entrar en lo más íntimo de las sociedades y en la vida de los hombres de un pasado remoto difícil de descifrar”.

Tras citar el descubrimiento, en 1994, de la Cueva de Chauvet, en el sur Francia, dijo que los arqueólogos han descubierto las capacidades artísticas de estos hombres en utilizar los espacios naturales para transformarlos en sagrados, jugando con sus volúmenes, la morfología de las paredes y con técnicas de representación propias de su cultura que, “gracias a las tecnologías actuales se pueden investigar de manera más fiable”.

En México, refirió, las primeras manifestaciones de este tipo, conocidas hasta hoy en día, son las pinturas de Baja California, declaradas, al inicio de los años noventa, como Patrimonio Mundial; con fechas tempranas que remiten a la época de Arcaica.

“El arte de grabar las rocas, sin modificar la forma general del soporte, ubicadas a veces en zonas muy alejadas de los asentamientos arquitectónicos, fue desarrollado por todas las culturas de las civilizaciones mesoamericanas y también por las del norte; en lo que fue Mesoamérica, sobresalen los grabados de Chalcatzingo, Morelos”, indicó.

Sobre los petrograbados, mencionó que los grupos sedentarios dejaron testigos de este arte con motivos muy variados, según las regiones y épocas, como los del centro-norte de México, con las famosas “maquetas” del sitio arqueológico de Plazuelas, que retoman en miniatura el plano del conjunto arquitectónico con más motivos geométricos.

El primer Coloquio Internacional de Arte Rupestre, que concluirá el sábado 12, se lleva a cabo en el Museo Regional de Querétaro (calle Corregidora Sur N° 3, colonia Centro Histórico de la Ciudad de Santiago de Querétaro).