Durante la noche del miércoles, un cohete Starship de SpaceX sufrió una explosión en su plataforma de pruebas en Texas, dejando una llamativa bola de fuego visible en el cielo.
La empresa explicó que alrededor de las 11:00 p.m., mientras el cohete se preparaba para su décimo vuelo de prueba en la base Starbase, se presentó una “anomalía significativa” que provocó el incidente.
SpaceX aseguró que todas las medidas de seguridad estuvieron vigentes durante la operación, y que el personal presente está a salvo y contabilizado.
Este evento se suma a una serie de contratiempos recientes con los cohetes Starship. En enero, otro cohete se desintegró inesperadamente cerca del Caribe, y en marzo se perdió contacto con una nave similar durante un vuelo de prueba sobre Florida, que terminó en su desintegración.
La compañía enfatizó que la explosión no representa peligro para las comunidades cercanas y pidió a la población evitar acercarse al área. Además, SpaceX trabaja de la mano con las autoridades locales para manejar la situación tras el accidente.








