La Unión Europea junto con el Reino Unido reforzaron el viernes sus medidas punitivas contra Rusia debido al conflicto en Ucrania, focalizando sus acciones en el sector energético ruso, la flota de petroleros obsoletos y el servicio de inteligencia militar.
Kaja Kallas, jefa de política exterior de la UE, destacó que estas sanciones forman parte de uno de los paquetes más severos implementados hasta ahora, buscando incrementar la presión hasta que Rusia ponga fin a la guerra. Esta acción se da en un contexto donde varios países europeos han comenzado a adquirir armas estadounidenses para apoyar a Ucrania.
Por su parte, el Reino Unido sancionó unidades del GRU, el servicio de inteligencia militar ruso, e incluyó en la lista a 18 agentes vinculados a atentados, como el ataque en un teatro del sur de Ucrania en 2022 y el envenenamiento de una exespía rusa.
Entre las nuevas restricciones también está la prohibición de ciertas importaciones para cerrar vías que permitían a Rusia exportar petróleo de forma indirecta a través de países fuera de la UE. Asimismo, se intensifican las acciones para bloquear inversiones en gasoductos como Nord Stream y se sancionó a la refinería de Rosneft en India, con el objetivo de cortar fuentes clave de ingresos al gobierno ruso.




