El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una inusual visita a la sede de la Reserva Federal (Fed), donde cuestionó públicamente el incremento en los costos de remodelación del edificio y aprovechó para criticar al actual presidente del organismo, Jerome Powell.
A pesar de la corta distancia entre la Casa Blanca y la Fed —menos de un kilómetro—, las visitas presidenciales a esa institución son poco comunes. La última se registró en 2006, cuando George W. Bush aún estaba en funciones.
Durante el recorrido, Trump, vistiendo un casco blanco de protección, fue acompañado por Powell. En el sitio, cuestionó que el presupuesto del proyecto se haya elevado a 3,100 millones de dólares, superando los 2,500 millones inicialmente reportados y muy por encima del plan original, que contemplaba 2,400 millones.
Powell rechazó esa cifra y afirmó que no tenía constancia de que ese monto formara parte del presupuesto actual. Según explicó, Trump estaría incluyendo en sus cálculos un tercer edificio que fue terminado hace cinco años y que no forma parte de las obras actualmente en curso, las cuales se prevé concluir en 2027.
La figura de Powell ha sido blanco de críticas por supuestos lujos en el diseño del proyecto de renovación, entre ellos la inclusión de mármol de alta gama, jardines en la azotea, comedores exclusivos y elevadores privados.



