Los bombardeos rusos sobre Ucrania persistieron durante la noche, dejando al menos 27 muertos, entre ellos reclusos de una prisión atacada con bombas planeadoras y civiles en instalaciones médicas. Estas acciones ocurrieron mientras el presidente estadounidense Donald Trump presionaba al presidente ruso Vladimir Putin para que detuviera la ofensiva y advertía sobre sanciones y aranceles en caso contrario.
En la región sureste de Zaporiyia, cuatro bombas planeadoras impactaron una prisión, causando la muerte de 16 internos e hiriendo a más de 90, según el Ministerio de Justicia ucraniano. También se reportaron daños en un hospital de maternidad y un edificio de tres pisos en Dnipro, con al menos tres personas fallecidas, entre ellas una mujer embarazada.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy denunció que 73 localidades en todo el país fueron objetivo de ataques deliberados durante la noche y consideró que Rusia busca causar daño intencional a la población civil.
Trump anunció un ultimátum de diez días para que Putin ponga fin a la violencia, adelantando el plazo previo de 50 días. Sin embargo, el Kremlin, a través de su portavoz Dmitry Peskov, afirmó que Rusia mantiene sus objetivos en Ucrania y solo se compromete a buscar una solución pacífica sin modificar su postura.
El expresidente ruso Dmitry Medvedev advirtió a Trump que no utilice ultimátums, calificándolos como amenazas que podrían conducir a un conflicto mayor, incluso dentro de Estados Unidos.
Mientras tanto, la Fuerza Aérea ucraniana reportó que Rusia lanzó misiles Iskander-M y decenas de drones Shahed, de los cuales la mayoría fueron interceptados. El ataque con bombas planeadoras a la prisión de Bilenkivska destruyó el comedor y causó múltiples heridos, aunque no se reportaron fugas.
Funcionarios ucranianos calificaron estos ataques a infraestructuras civiles como crímenes de guerra. Se recuerda que hace tres años una explosión en otra prisión en Donetsk, controlada por Rusia, causó decenas de muertos.
También se reportaron bombardeos en la región de Járkov y Jersón, con víctimas civiles y daños materiales.
Por su parte, Rusia afirmó haber capturado nuevas localidades en las regiones de Donetsk y Zaporiyia. Ucrania ha intentado contrarrestar con ataques mediante drones de largo alcance contra objetivos estratégicos rusos, aunque en respuesta Moscú asegura haber derribado decenas de estas aeronaves.
Un ataque con drones sobre la ciudad rusa de Salsk provocó un incendio en la estación de tren, causando la muerte de un civil y daños en trenes de pasajeros y de carga, lo que suspendió temporalmente el tráfico ferroviario.



