El Gobierno de la Ciudad de México confirmó la noche del viernes el fallecimiento de Alicia Matías Teodoro, de 49 años, quien se convirtió en símbolo de valentía tras resguardar con su cuerpo a su nieta Jaclyn Azulet durante la explosión de una pipa de gas en el puente de La Concordia, en Iztapalapa.
La mujer había sido hospitalizada con quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo, luego de que, en medio del siniestro, logró apartarse con la pequeña en brazos hasta encontrarse con el policía Sergio Ángel Soriano, del Sector Cetram Santa Marta, quien las llevó de emergencia a recibir atención médica.
Aunque su familia inicialmente negó su deceso, la Secretaría de Salud capitalina ofreció disculpas tras la confusión generada un día antes, cuando se informó de manera errónea su muerte. La hermana de la víctima, Sandra Barajas Matías, explicó que Alicia había estado bajo constantes valoraciones médicas y a la espera de una cirugía, pero finalmente no logró sobrevivir a las lesiones.
La niña, de dos años, permanece internada en el Hospital Siglo XXI del IMSS. Su madre, Cyntia Jazmín Carrillo, detalló que presenta quemaduras de segundo y tercer grado y que ya fue sometida a una cirugía plástica, continuando en proceso de recuperación. Agradeció el apoyo recibido por parte de médicos y autoridades, así como la ayuda económica para enfrentar la situación.
También reconoció la labor del oficial que intervino en los momentos más críticos: “Lo que hizo fue un gran apoyo porque no sabemos cuánto tiempo hubiera tardado en llegar mi mamá al hospital. La situación era demasiado grave. Estoy muy agradecida de que haya ayudado a mi mamá y a mi bebé”, expresó.



