Un nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos revela que México ocupa la posición más baja en esperanza de vida entre los 38 países miembros. Según el estudio Panorama de la Salud 2025, la expectativa de vida de la población mexicana es de 75.5 años, muy por debajo del promedio de 81.1 años y lejos de los 84 años registrados en Suiza, uno de los más altos.
El reporte advierte que México figura entre las naciones con mayor prevalencia de obesidad, solo detrás de Estados Unidos y Nueva Zelanda. También destaca que, aunque la tasa de diabetes ha disminuido ligeramente, sigue siendo el país con el mayor número de personas que presentan niveles elevados de glucosa entre todos los integrantes del organismo.
Otro punto crítico es la limitada cobertura de servicios médicos. México se ubica entre los países con peor desempeño en muertes evitables, con 418 fallecimientos por cada 100 mil habitantes, casi el doble del promedio de la OCDE. A ello se suma una elevada exposición a contaminantes atmosféricos, alcanzando 14.4 microgramos por metro cúbico, cifra superior al promedio de 11.2.
En materia de acceso y calidad en salud, los resultados muestran un rendimiento desigual. Aunque hay deficiencias en cobertura, satisfacción del servicio, vacunación, mastografías y hospitalizaciones que podrían prevenirse, México presenta un dato favorable: registra una de las mayores tasas de supervivencia a 30 días después de un accidente cerebrovascular en personas mayores de 45 años.
También se observan avances en hábitos como el tabaquismo y el consumo de alcohol. Solo 8.5 por ciento de los adultos fuma diariamente, una proporción más baja que la media del organismo. El consumo anual de alcohol por persona alcanza 6.2 litros, mientras que el promedio de la OCDE es de 8.5 litros. En contraste, la actividad física se mantiene por debajo de la media, con solo 28 por ciento de adultos que realizan ejercicio de manera regular.
El informe subraya además las limitaciones presupuestales del sistema de salud mexicano. El país destina apenas 6 por ciento de su PIB al sector, está entre los que menos gasto realizan por persona y cuenta con menor disponibilidad de personal médico y de enfermería en comparación con el promedio del organismo. En infraestructura hospitalaria también se mantiene rezagado, con solo una cama por cada mil habitantes, mientras que la media de la OCDE es de cuatro.



