Durante los últimos tres años, Sinaloa, Baja California y Sonora se han destacado como los principales focos de producción y decomiso de metanfetamina y fentanilo en el país. En Sinaloa se han confiscado 32 mil 122 kilos de metanfetamina, 948 kilos de fentanilo y más de 10 millones de tabletas de este último. Baja California reporta 36 mil 921 kilos de metanfetamina y casi 6 millones de pastillas de fentanilo, mientras que Sonora suma 11 mil 400 kilos de metanfetamina y más de 3 millones de tabletas.
Entre enero y octubre de 2025, los aseguramientos de metanfetamina superaron ampliamente las cifras de todo 2024, con 49 mil 455 kilos, mientras que las incautaciones de fentanilo alcanzaron 554 kilos. Expertos destacan que, aunque estos decomisos reflejan la implementación de estrategias de control y la colaboración con Estados Unidos, no se observa una reducción en el dominio territorial de los cárteles ni mejoras significativas en seguridad o en el consumo de drogas. Además, la entrada continua de precursores químicos indica que la cadena de producción y distribución de estos opioides sigue sin ser atacada de manera efectiva.



