En medio de sótanos húmedos y refugios embarrados, los soldados ucranianos continúan resistiendo los ataques rusos, motivados por la defensa de su territorio y su población. Sin embargo, muchos manifiestan escepticismo respecto a la efectividad de cualquier acuerdo de paz que Moscú pueda ofrecer.
Las tropas consideran que Rusia mantiene su intención de conquistar Ucrania, ya sea en el presente o en el futuro, y señalan la necesidad de que Kiev conserve un ejército fuerte para proteger los casi 1,300 kilómetros de línea de frente. Un artillero de 40 años, identificado solo por su apodo “Kelt”, afirmó que las Fuerzas Armadas de Ucrania son la principal barrera entre los civiles y la agresión rusa.
Los soldados temen que cualquier tregua sea temporal, aprovechada por Rusia para reorganizar sus fuerzas y retomar la ofensiva en unos años. Sin garantías de seguridad sólidas, como la adhesión de Ucrania a la OTAN, tanto los militares como analistas prevén que un nuevo intento de invasión es probable. Desde su trinchera, Kelt expresó que la paz, de llegar, tendría un carácter breve y estaría condicionada a futuras amenazas rusas.



