El papa León XIV tomó una decisión contundente al desmantelar la controvertida comisión de recaudación de fondos creada durante el pontificado de Francisco, cuya instauración generó dudas desde su anuncio mientras el papa argentino se encontraba hospitalizado. La medida implica la cancelación formal de la comisión, la anulación de sus estatutos y la destitución de todos sus integrantes.
El decreto establece que los recursos de la extinta comisión pasarán a formar parte del patrimonio general de la Santa Sede y que la oficina encargada de administrar los bienes vaticanos supervisará su liquidación. Con ello, el pontífice busca resolver uno de los asuntos financieros más delicados heredados de su predecesor.
La decisión también refleja la intención de León XIV de concluir los pendientes del anterior pontificado antes del cierre de 2025. Mientras cumple con los compromisos que dejó Francisco para el Año Santo, el papa estadounidense se prepara para avanzar con su propio plan de trabajo en el próximo año.
La comisión había sido presentada el 26 de febrero, precisamente cuando Francisco permanecía hospitalizado, tras una reunión con altos funcionarios de la Secretaría de Estado que generó cuestionamientos sobre el momento y las circunstancias de su creación.



