México formará parte de los nuevos proyectos aprobados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), orientados a fortalecer la agricultura sostenible y la resiliencia climática.
El programa busca mejorar la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios del país, optimizar la gestión de tierras productivas y promover prácticas agrícolas que aumenten la capacidad de adaptación frente a los efectos del cambio climático, especialmente en comunidades rurales y zonas con presión ambiental, informó la FAO.
Financiadas por el Global Environment Facility (GEF), estas iniciativas apoyan a los países participantes en la adopción de prácticas productivas que mejoren el manejo de suelos, restauren ecosistemas degradados y reduzcan el impacto ambiental de la agricultura. A nivel global, se prevé mejorar la gestión de 1.2 millones de hectáreas agrícolas, restaurar más de 314 mil hectáreas de paisajes degradados y mitigar hasta 84.5 millones de toneladas de emisiones de gases de efecto invernadero mediante sistemas agroforestales, manejo sostenible del suelo y ganadería climáticamente inteligente.
El programa beneficiará a más de un millón de personas en el mundo y contará con una inversión internacional cercana a 60 millones de dólares. México se suma a países como India, Bangladesh, Senegal, Tanzania, República Democrática del Congo y Ucrania dentro del esquema FAO-GEF, vigente desde 2006.
La FAO destacó que el objetivo general es apoyar la transición hacia sistemas agroalimentarios sostenibles, fortalecer la productividad rural y contribuir a la conservación de la biodiversidad en territorios agrícolas.



