En un pequeño pueblo Ñuu Savi de Oaxaca, enclavado entre cerros y montañas, los estudiantes de la preparatoria «Lázaro Cárdenas» extensión 02 combinan sus estudios con labores del campo para mantener vigente su escuela, a pesar de la escasa ayuda institucional y gubernamental.
Juan Natividad López Santiago, poblador de la comunidad, hace un llamado a seguir apoyando la escuela: «Quiero que las personas continúen respaldando este proyecto, para que la escuela siga en este pueblo, porque nos ha costado mucho mantenerlo. Yo sigo dando mis cooperaciones».
Entre videoconferencias, actividades extracurriculares y tareas del campo, los 10 alumnos de esta preparatoria, ubicada en San Juan Mixtepec, enfrentan diariamente la falta de reconocimiento y respaldo oficial. Victoriano Nieves, presidente del comité escolar, advierte que sin apoyo la escuela corre el riesgo de cerrar: «Estamos resistiendo para no bajar la guardia. Batallamos bastante, sobre todo con los pagos a los profesores».
La comunidad escolar financia gran parte de sus actividades con recursos propios: los padres de familia, el comité y los estudiantes se encargan de rifas, ventas de postres y la comercialización de hortalizas cultivadas por ellos mismos. Una parte de la población estudiantil también es migrante, lo que añade un desafío más para sostener la continuidad educativa en la región.



