La violencia volvió a sacudir a Guanajuato con el asesinato de un instructor de gimnasios y una mujer, quienes fueron atacados a balazos y posteriormente quemados dentro de una vivienda en el municipio de Cortazar, en la región Laja-Bajío del estado.
El hecho ocurrió durante la madrugada del jueves, cuando alrededor de la 1:30 horas se reportaron detonaciones de arma de fuego y un incendio en un domicilio de la colonia Los Huertos. Al arribar al sitio, cuerpos de emergencia localizaron la casa y un vehículo envueltos en llamas. Tras sofocar el fuego, encontraron los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer.
El hombre fue identificado como Mario Rojas, conocido como “El Yeyo”, fisicoculturista, instructor deportivo y exfuncionario municipal del área del deporte. Ambos presentaban impactos de bala y signos de calcinación. La zona fue acordonada para permitir el trabajo de las autoridades, quienes realizaron el levantamiento de indicios y trasladaron los cuerpos al Servicio Médico Forense para las diligencias correspondientes.
Este crimen se suma a una serie de hechos violentos registrados en los primeros días de enero en distintos municipios de Guanajuato, donde colectivos de búsqueda y personal especializado han localizado fosas clandestinas con restos humanos en zonas despobladas de Irapuato, Salamanca, Villagrán y Valle de Santiago.
De manera preliminar, se estima que los hallazgos podrían corresponder a al menos una treintena de víctimas, aunque las autoridades mantienen reserva sobre las cifras oficiales mientras continúan los trabajos de identificación y análisis forense.
El aumento de estos hechos coincide con un repunte de homicidios en la región, marcada por la disputa territorial entre grupos criminales que operan en la zona. Las investigaciones continúan para esclarecer tanto el doble homicidio ocurrido en Cortazar como el origen y la identidad de las víctimas encontradas en las fosas clandestinas.



