Un grupo de alrededor de 75 legisladores demócratas del Congreso de Estados Unidos expresó su rechazo a las amenazas del presidente Donald Trump sobre una posible intervención militar en México sin el consentimiento del gobierno mexicano, bajo el argumento de combatir a los cárteles del narcotráfico. En el mismo posicionamiento, también reprobaron la operación militar realizada en Venezuela en la que fue detenido el presidente Nicolás Maduro.
En una carta dirigida al secretario de Estado, Marco Rubio, los congresistas advirtieron que cualquier acción militar en territorio mexicano tendría consecuencias graves, al tratarse del principal socio comercial de Estados Unidos y un aliado estratégico en materia de seguridad. Subrayaron que el uso de la fuerza sin autorización del Congreso estadounidense ni consentimiento del país involucrado sería inaceptable.
Los legisladores recordaron que el mandatario estadounidense ya ordenó una intervención en Venezuela sin aval legislativo y señalaron su preocupación por declaraciones recientes en las que Trump sugirió la posibilidad de una incursión terrestre en México para enfrentar a los grupos criminales, afirmando que los cárteles controlan amplias zonas del país.
En el documento, los firmantes reconocieron que, bajo el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, México ha fortalecido de manera significativa la cooperación bilateral con Estados Unidos en temas de seguridad. Afirmaron que una acción militar unilateral violaría la soberanía mexicana y dañaría una etapa de colaboración renovada entre ambos países, unidos además por lazos históricos, fronterizos y familiares.
Destacaron diversas acciones emprendidas por el gobierno mexicano en los últimos meses, como la extradición de decenas de personas buscadas por la justicia estadounidense por presuntos vínculos con el crimen organizado, así como el fortalecimiento de la inteligencia contra los cárteles, la reducción de homicidios, importantes decomisos de fentanilo y el impulso de reformas legales para prohibir la producción y distribución de esa droga y sus precursores.
Si bien admitieron que México aún enfrenta retos en materia de gobernabilidad y estado de derecho, los congresistas advirtieron que una intervención militar sin acuerdo bilateral destruiría la confianza mutua, debilitaría la cooperación entre autoridades y complicaría los esfuerzos para frenar el tráfico de drogas hacia las comunidades estadounidenses.
Añadieron que una acción de este tipo también pondría en riesgo décadas de trabajo conjunto para atender problemas compartidos como el tráfico de armas, drogas y personas a través de la frontera común.
Finalmente, los legisladores exhortaron a la administración de Trump a comprometerse públicamente a no emprender ninguna acción militar unilateral en México sin la autorización expresa del Congreso, al considerar que una medida de ese tipo sería profundamente perjudicial para ambos países.



