La comercialización ilegal de actas de nacimiento y de matrimonio se ha convertido en un nuevo negocio que afecta a la población migrante en Chiapas, donde estos documentos pueden adquirirse en el mercado negro por montos que van de los mil 500 a los 2 mil 500 dólares. De acuerdo con José Luis Abarca, activista en defensa de los derechos de las personas migrantes, los principales compradores son ciudadanos cubanos y haitianos.
Según lo documentado, estos papeles se expiden desde oficinas del Registro Civil ubicadas en municipios chiapanecos de la región fronteriza. Aunque se trata de documentos falsos, aparecen registrados dentro del Sistema Integral de Impresión de Actas y cuentan con una CURP certificada, lo que les da una apariencia de legalidad.
No obstante, autoridades consulares han detectado irregularidades claras en estos registros, como la ausencia de anotaciones marginales sobre la inscripción de nacimiento o la falta de número de certificado de nacimiento, elementos que normalmente deben incluirse en actas auténticas.
Abarca explicó que este esquema ha crecido debido a que muchos migrantes que perdieron su estatus legal en Estados Unidos buscan regresar a México utilizando documentación mexicana. Con un pasaporte mexicano, dijo, les resulta más sencillo intentar procesos de reunificación familiar o evitar la deportación a sus países de origen.
Las investigaciones también han revelado que estas actas falsas son enviadas desde México hacia Estados Unidos, donde los migrantes las utilizan para tramitar pasaportes en consulados mexicanos. En caso de ser detenidos por autoridades migratorias estadounidenses, portar un pasaporte mexicano puede impedir que sean repatriados a su país de origen.
El activista señaló además que la presión para participar en este negocio ilícito ha provocado la renuncia de funcionarios del Registro Civil en al menos un municipio indígena de Chiapas, quienes se negaron a involucrarse en la venta de actas falsas, evidenciando la magnitud y alcance del problema.




