Israel entregó el jueves los cuerpos de 15 palestinos a Gaza, pocos días después de recuperar los restos del último rehén israelí, Ran Gvili, muerto durante el conflicto de octubre de 2023. Esta devolución forma parte de la primera fase del alto el fuego mediado por Estados Unidos, que incluyó intercambios de prisioneros y cuerpos entre Israel y Hamás.
La Cruz Roja facilitó la entrega de los cuerpos, que fueron trasladados al Hospital Shifa en la Ciudad de Gaza, donde el Ministerio de Salud de Hamás publicó fotos para que las familias pudieran identificarlos. Hasta ahora, alrededor de 100 cuerpos han sido reconocidos por sus familiares. Según el acuerdo, Israel devolvería 15 cuerpos palestinos por cada rehén israelí recuperado. Desde el inicio del alto el fuego, Israel ha liberado cerca de 2.000 prisioneros palestinos y retornado los restos de 360 personas a Gaza.
El conflicto del 7 de octubre de 2023 dejó unas 1.200 personas muertas y 251 rehenes, incluyendo a Gvili, policía de 24 años cuyo hallazgo permitió cerrar un capítulo doloroso para Israel y avanzar hacia la segunda fase del alto el fuego. Esta fase implica, entre otros puntos, la presencia de una fuerza de seguridad internacional, el desarme de Hamás, la retirada de soldados israelíes y la reconstrucción de Gaza.
A pesar del alto el fuego, los ataques continúan en la Franja: el jueves, el ejército israelí mató a tres palestinos en Jan Yunis y el centro de Gaza, según hospitales locales. Desde que se decretó la tregua, el Ministerio de Salud de Gaza contabiliza 492 fallecidos, sin diferenciar entre civiles y combatientes. Israel asegura que muchos de los muertos representaban amenazas para sus tropas.
Por otra parte, la apertura del cruce fronterizo de Rafah hacia Egipto ofrecerá un alivio limitado a los palestinos separados de sus familias y a quienes necesitan atención médica fuera de Gaza. Sin embargo, por el momento, Netanyahu confirmó que no se permitirá el tránsito de mercancías, y el paso seguirá prácticamente cerrado desde mayo de 2024.
Este intercambio de cuerpos y la apertura parcial de Rafah marcan avances simbólicos en el proceso de paz, aunque la violencia persiste y la situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica.




