Al menos 24 palestinos murieron este miércoles en ataques israelíes en la Franja de Gaza, entre ellos dos bebés, en medio de un alto al fuego que enfrenta una presión cada vez mayor, de acuerdo con autoridades sanitarias del enclave. Los hechos ocurrieron mientras Israel aseguró haber abatido a tres líderes milicianos y a otros combatientes que, afirmó, representaban una amenaza directa para sus fuerzas.
El gobierno israelí indicó que parte de los bombardeos respondieron a una ofensiva previa de Hamás, en la que un soldado israelí resultó gravemente herido. Sin embargo, los ataques han sido constantes desde que la tregua entró en vigor el pasado 10 de octubre, lo que ha generado la percepción entre la población palestina de que la guerra continúa pese al acuerdo.
Entre las víctimas mortales reportadas el miércoles se encontraban al menos cinco menores de edad, siete mujeres y un paramédico que se encontraba en funciones, según información proporcionada por personal hospitalario en Gaza.
La situación ha provocado fuertes cuestionamientos desde el sector médico. Mohamed Abu Selmiya, director del Hospital Shifa, expresó públicamente su inconformidad al preguntar dónde se encuentra el alto al fuego y cuál es el papel de los mediadores ante la violencia persistente.
El acuerdo buscaba poner fin a un conflicto de más de dos años entre Israel y Hamás, iniciado tras el ataque del grupo palestino contra territorio israelí el 7 de octubre de 2023. Aunque los enfrentamientos de gran escala han disminuido, los episodios de violencia no han cesado por completo.
Según el Ministerio de Salud de Gaza, desde la entrada en vigor de la tregua han muerto 556 palestinos por fuego israelí, de los cuales cerca de la mitad eran mujeres y niños. Por su parte, el ejército israelí informó que, en ese mismo periodo, cuatro de sus soldados han perdido la vida.




