El presidente de Donald Trump afirmó que la sustitución del actual régimen en Irán podría ser positiva, en medio de la evaluación que realiza su administración sobre posibles acciones contra ese país.
El mandatario hizo estas declaraciones después de confirmar el despliegue de un segundo portaaviones estadounidense hacia Oriente Medio, como parte de un fortalecimiento de la presencia militar en la zona.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de impulsar la caída del sistema político iraní, el presidente respondió que sería algo beneficioso, al tiempo que criticó al gobierno de Teherán por su postura durante décadas.
En semanas recientes, el gobierno estadounidense ha insistido en que una de sus prioridades es que Irán limite su programa nuclear, aunque el propio Trump dejó entrever que existen otras exigencias que Washington considera relevantes en su relación con la República Islámica.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, señaló anteriormente que un cambio político en Irán representaría un proceso complejo debido a la permanencia del actual sistema durante muchos años.
Como parte de las acciones militares, el portaaviones USS Gerald R. Ford fue enviado desde el Caribe hacia Oriente Medio para integrarse a otros buques y recursos desplegados por Estados Unidos en la región.
Ante este escenario, varios países del golfo Pérsico han advertido que cualquier ofensiva podría desencadenar un nuevo conflicto en una región que aún enfrenta las consecuencias de enfrentamientos recientes.
Mientras tanto, el contexto interno en Irán también se mantiene tenso, con manifestaciones y un ambiente de presión social que incrementa los desafíos para el gobierno de ese país.





