Investigadores de la UNAM monitorean el río Querétaro para identificar bacterias resistentes a tratamientos

Por Redacción AAMX
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Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México llevan a cabo un estudio en el río Querétaro con el propósito de detectar material genético asociado a microorganismos que han desarrollado resistencia a los antibióticos, lo que representa un riesgo potencial para la salud pública.

El proyecto es encabezado por el científico Julián Carrillo Reyes, integrante del Instituto de Ingeniería, campus Juriquilla, quien explicó que esta fase forma parte de una investigación que comenzó en 2001 con el objetivo de vigilar el comportamiento de las aguas residuales urbanas. El propósito es contar con herramientas que permitan anticipar posibles amenazas sanitarias relacionadas con enfermedades infecciosas y la resistencia a medicamentos.

El investigador detalló que el análisis del drenaje ha demostrado ser un método eficaz para obtener información sobre la salud colectiva, ya que funciona como un indicador que refleja la circulación de diversos agentes patógenos en la población.

Durante la pandemia, el equipo realizó un seguimiento de casi año y medio en plantas de tratamiento, donde lograron identificar rastros del virus responsable de la covid-19, lo que permitió prever incrementos en los contagios con aproximadamente dos semanas de anticipación.

Más recientemente, entre 2023 y 2024, mediante técnicas avanzadas de análisis genético, el grupo logró identificar más de 20 virus que afectan a los humanos, incluyendo algunos que no habían sido detectados previamente en registros clínicos.

El especialista también explicó que, en conjunto con instituciones brasileñas, se analizaron genes asociados a la resistencia antimicrobiana en instalaciones de tratamiento de agua, lo que permitió observar patrones vinculados a la actividad humana.

Actualmente, el equipo realiza muestreos mensuales directamente en el río para identificar bacterias peligrosas, determinar cuáles presentan resistencia a antibióticos y evaluar el nivel de amenaza que podrían representar.

Además, se estudia la presencia de partículas suspendidas en el aire que se originan en el agua, así como la posible relación entre contaminantes emergentes, residuos de medicamentos y la aparición de microorganismos resistentes.

Los investigadores consideran que estos resultados podrían contribuir en el futuro al desarrollo de regulaciones específicas que permitan monitorear este tipo de riesgos en ríos, algo que actualmente no está contemplado en las normas sanitarias.

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