El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que elevará al 15% el arancel general a las importaciones, un incremento respecto al 10% que había dado a conocer apenas un día antes, en medio de un enfrentamiento legal con el máximo tribunal del país.
A través de redes sociales, el mandatario justificó la decisión señalando que responde a un análisis detallado de lo que calificó como una resolución injusta y contraria a los intereses nacionales emitida por la Corte Suprema de Estados Unidos, la cual determinó que no contaba con autoridad de emergencia para imponer ciertos gravámenes comerciales.
Tras ese fallo, el viernes por la noche firmó una orden ejecutiva con la que buscó aplicar un arancel del 10% a productos provenientes de diversos países sin la intervención del Congreso. Sin embargo, esta medida tendría una vigencia máxima de 150 días, salvo que el Poder Legislativo decida extenderla.
El nuevo anuncio representa un nuevo ajuste en la política comercial del mandatario, quien ha recurrido de forma constante a los aranceles como instrumento económico y de presión internacional, generando incertidumbre en los mercados y preocupación entre socios comerciales.
El plan original contemplaba que el impuesto del 10% comenzara a aplicarse el 24 de febrero, pero hasta el momento no se ha confirmado cuándo entrará en vigor el nuevo porcentaje anunciado.
Además, el presidente indicó que su gobierno también trabaja en la implementación de otros gravámenes mediante mecanismos legales que requieren investigaciones previas por parte del Departamento de Comercio.





