El Instituto Nacional de Antropología e Historia emitió una postura oficial tras los señalamientos realizados por investigadores sobre el tratamiento de monumentos prehispánicos en el Parque de la Memoria Balaam Tum, ubicado en Chetumal, Quintana Roo, proyecto vinculado a las obras del Tren Maya.
La institución respondió a las críticas difundidas en un análisis académico, donde especialistas cuestionaron la reubicación de 47 estructuras arqueológicas recuperadas durante los trabajos de salvamento. Entre las voces que expresaron inquietudes se encuentran el arqueólogo Fernando Cortés de Brasdefer y la investigadora Noemí Castillo, quienes pusieron en duda que los monumentos hayan sido reinstalados correctamente.
Ante estas afirmaciones, el INAH aseguró que todas las labores se realizaron conforme a lo establecido en la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, así como bajo lineamientos técnicos vigentes y con las autorizaciones correspondientes de sus órganos especializados.
El organismo explicó que cada intervención cuenta con dictámenes técnicos previos y la aprobación del Consejo de Arqueología, instancia responsable de evaluar y avalar este tipo de proyectos.
En relación con las críticas sobre una posible alteración del patrimonio, el Instituto sostuvo que los trabajos forman parte de procesos especializados que incluyen el registro detallado, análisis, documentación, restauración y conservación de los materiales arqueológicos, descartando cualquier daño a los vestigios.
Asimismo, respecto a la recolocación de las piezas, el INAH indicó que el traslado se efectuó únicamente después de concluir las excavaciones y recuperar todos los contextos, apoyándose en registros gráficos y tecnología especializada como el sistema LiDAR, lo que permitió reinstalar cada elemento respetando su posición y orientación originales.
Finalmente, la institución reiteró su apertura para atender cualquier inquietud sustentada en evidencia técnica y reafirmó que la preservación del patrimonio cultural es una tarea prioritaria y compartida, compromiso que mantiene junto con la Secretaría de Cultura federal.





