El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que el saldo humano de la guerra en Ucrania ha alcanzado niveles “catastróficos”, al cumplirse cuatro años desde el inicio de la invasión, y llamó a la comunidad internacional a impulsar acciones concretas que permitan reducir la violencia y abrir el camino a una solución negociada.
Durante un mensaje dirigido al Consejo de Seguridad de la ONU y presentado por la subsecretaria general Rosemary A. DiCarlo, el diplomático portugués afirmó que el conflicto continúa generando consecuencias devastadoras, tanto dentro del territorio ucraniano como a nivel regional y global, al tiempo que reiteró que la guerra representa una clara violación del derecho internacional y de los principios fundamentales de la Carta de la ONU.
Guterres describió un panorama marcado por la destrucción de comunidades enteras, el sufrimiento de millones de personas y una creciente inestabilidad internacional. Según cifras presentadas por el organismo, más de 15 mil civiles han perdido la vida desde el comienzo de la guerra y más de 41 mil han resultado heridos. A ello se suma el desplazamiento masivo de población, con millones de personas obligadas a abandonar sus hogares o depender de ayuda humanitaria para sobrevivir.
El secretario general subrayó que el último año ha sido el más letal para la población civil desde 2022, con especial preocupación por la situación de los menores, ya que más de 3 mil 200 niños han muerto o sufrido lesiones como consecuencia directa de los enfrentamientos.
También condenó los ataques contra infraestructuras energéticas, particularmente durante el invierno, ya que han dejado a millones sin electricidad, agua potable ni calefacción durante largos periodos, incluso en la capital, Kiev, donde las bajas temperaturas agravan aún más la crisis humanitaria. Asimismo, reconoció que la población civil en Rusia también ha sufrido las consecuencias de ataques, recordando que el derecho internacional humanitario prohíbe cualquier agresión contra civiles.
El jefe de la ONU alertó además sobre el peligro que representa el conflicto para la seguridad de las instalaciones nucleares ucranianas, calificando la situación como un escenario extremadamente riesgoso que podría tener consecuencias impredecibles.
En paralelo, la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que exige un alto el fuego inmediato, completo e incondicional, así como el intercambio de prisioneros y el establecimiento de una paz duradera. La propuesta fue respaldada por 107 países, mientras que 51 se abstuvieron y 12 votaron en contra, reflejando el amplio respaldo internacional hacia Ucrania en este nuevo aniversario del conflicto.
Guterres concluyó su mensaje reiterando la urgencia de detener la violencia y avanzar hacia una solución diplomática que permita poner fin al sufrimiento humano y restablecer la estabilidad internacional.





