El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, lanzó una advertencia contundente al asegurar que su país responderá con firmeza a los recientes bombardeos contra infraestructuras estratégicas, atribuidos a Israel y Estados Unidos.
Las declaraciones se producen luego de los ataques contra las siderúrgicas de Mobarakeh y Juzestán, consideradas entre las más importantes del país, ubicadas en regiones clave del territorio iraní.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario afirmó que su nación no inicia conflictos de manera preventiva, pero advirtió que cualquier agresión contra instalaciones económicas o infraestructura será respondida con determinación.
Asimismo, hizo un llamado a los países de Medio Oriente para que no permitan que sus territorios sean utilizados como base para operaciones militares contra Irán, al considerar que ello pondría en riesgo la estabilidad regional.
En el mismo contexto, la Guardia Revolucionaria iraní también elevó el tono al advertir posibles represalias dirigidas contra instalaciones israelíes y objetivos vinculados a Estados Unidos en la región.
Las tensiones se incrementan tras estos hechos, en un escenario donde los ataques a infraestructuras estratégicas podrían escalar el conflicto y generar mayores repercusiones en el equilibrio geopolítico de Oriente Medio.







