Las investigaciones para determinar el origen del derrame de hidrocarburos que afectó playas del Golfo de México continúan, mientras autoridades federales analizan la posibilidad de que el incidente haya sido provocado por más de un evento.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que especialistas del gobierno federal y científicos de aproximadamente 11 instituciones participan en un grupo interdisciplinario encargado de revisar imágenes satelitales recopiladas desde principios de año para identificar el origen y evolución de la contaminación.
La mandataria señaló que una de las principales líneas de investigación apunta a que pudieron registrarse múltiples derrames, por lo que el análisis busca establecer con precisión las causas y responsabilidades correspondientes.
Los trabajos son coordinados por la titular del Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías, Rosaura Ruiz, y los resultados serán presentados próximamente en una conferencia específica sobre el tema.
Sheinbaum aseguró que, en caso de detectarse irregularidades o responsables directos, se procederá conforme a la ley.
Asimismo, destacó que desde el inicio de la emergencia se desplegaron labores de contención y limpieza con apoyo de autoridades ambientales, la Secretaría de Marina y Petróleos Mexicanos.
Según indicó, estas acciones permitieron retirar buena parte del hidrocarburo acumulado en playas antes del arranque del periodo vacacional de Semana Santa.
La presidenta afirmó además que, de haberse detectado riesgos sanitarios para la población o visitantes, el gobierno no habría promovido actividades turísticas en la zona afectada.
Finalmente, descartó que el derrame haya generado afectaciones en costas de Texas, Estados Unidos, como se había especulado en algunos reportes.







