La capital de Ucrania vivió una nueva jornada de luto luego de que un ataque ruso con misiles destruyera un edificio residencial y dejara al menos 24 personas muertas, entre ellas tres adolescentes, según informó el presidente Volodymyr Zelenskyy.
El bombardeo impactó una torre habitacional de nueve pisos en Kiev y fue catalogado por la Fuerza Aérea ucraniana como uno de los ataques más intensos lanzados por Rusia desde el inicio de la invasión a gran escala.
Equipos de emergencia trabajaron durante más de un día removiendo escombros en busca de sobrevivientes y víctimas. Cerca del lugar se instaló un memorial improvisado donde ciudadanos acudieron con flores, peluches y fotografías para rendir homenaje a los fallecidos.
Entre las escenas más conmovedoras estuvieron grupos de jóvenes y niños que llegaron al sitio para despedir a las víctimas, algunos de ellos rompiendo en llanto frente a las imágenes colocadas junto a los restos del edificio destruido.
Zelenskyy y otros funcionarios ucranianos acudieron al lugar del ataque acompañados de representantes diplomáticos extranjeros acreditados en Kiev.
El mandatario aseguró que Rusia ha intensificado los bombardeos en los últimos días, pese al alto al fuego temporal impulsado recientemente por Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin. Aunque durante esas horas se registró una disminución parcial de los combates, los ataques no cesaron completamente.
De acuerdo con Zelenskyy, desde el miércoles Moscú lanzó más de mil 500 drones contra distintas regiones ucranianas, afectando cerca de 180 puntos del país y provocando daños en decenas de edificios residenciales.
Mientras tanto, Rusia también reportó una ofensiva ucraniana con drones durante la madrugada. El Ministerio de Defensa ruso informó la destrucción de cientos de aeronaves no tripuladas y confirmó un ataque en la región de Riazán, donde murieron cuatro personas, incluido un menor de edad.
El gobernador regional indicó que el ataque provocó además un incendio en una refinería petrolera, infraestructura que ha sido blanco frecuente de Ucrania en su intento por afectar los ingresos energéticos rusos.
En otro frente, ambas naciones continuaron con intercambios de prisioneros de guerra. Ucrania y Rusia liberaron este viernes a 205 militares de cada bando como parte de un acuerdo más amplio que contempla el intercambio de mil combatientes por país.
Zelenskyy explicó que varios de los soldados ucranianos liberados permanecían cautivos desde 2022 y participaron en algunas de las batallas más intensas del conflicto. Rusia confirmó el intercambio y agradeció la mediación de Emiratos Árabes Unidos.








