El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington mantiene su intención de alcanzar acuerdos con Cuba, aunque dejó claro que su gobierno responderá si considera que existe alguna amenaza. Además, aseguró que el futuro de la isla debe quedar en manos de la ciudadanía cubana.
Rubio también informó que el gobierno cubano aceptó una propuesta de ayuda humanitaria por parte de Estados Unidos valuada en 100 millones de dólares, en medio de la compleja situación social y económica que enfrenta la nación caribeña.
Mientras tanto, en distintas zonas de la isla continúan registrándose manifestaciones ciudadanas derivadas de los prolongados apagones y la escasez de servicios básicos. En localidades como Antilla, ubicada al oriente del país, se reportó un importante despliegue de fuerzas de seguridad para contener las protestas ocurridas durante la noche.
De acuerdo con reportes difundidos en redes sociales y medios independientes, durante las manifestaciones se escucharon cacerolazos y consignas como “libertad” y “patria y vida”, expresiones que se han convertido en símbolos del descontento social en el país.
Algunos videos compartidos muestran momentos de tensión entre manifestantes y elementos policiales. Aunque no se reportaron personas lesionadas, testigos señalaron que presuntamente se escucharon detonaciones realizadas por agentes de seguridad.
Personas consultadas por medios locales describieron un ambiente de temor y desesperación entre la población debido a los constantes cortes de electricidad, la falta de agua y el aumento en los precios de productos básicos. Según estos testimonios, el cansancio acumulado habría provocado que más ciudadanos decidieran salir a las calles para exigir soluciones.
Las protestas recientes reflejan el creciente malestar social en la isla, donde los problemas energéticos y económicos continúan afectando la vida diaria de miles de familias cubanas.








