La propuesta impulsada por Morena y respaldada por el gobierno federal para ampliar las causales de nulidad electoral por presunta injerencia extranjera generó críticas entre legisladores de oposición e incluso dentro de partidos aliados, quienes advierten posibles riesgos de discrecionalidad en su aplicación.
La iniciativa promovida por Ricardo Monreal plantea que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación pueda invalidar procesos electorales federales o locales cuando se compruebe la participación de gobiernos, organizaciones o personas extranjeras con intención de influir en las preferencias ciudadanas o en los resultados de una elección.
Desde el Partido Verde, el senador Luis Armando Melgar manifestó su rechazo a la propuesta, al considerar que el planteamiento resulta equivocado y problemático en su alcance.
Por parte del PRI, el coordinador parlamentario Manuel Añorve calificó la iniciativa como preocupante y sostuvo que podría utilizarse para afectar la competencia política y limitar voces críticas hacia el oficialismo.
En la misma línea, el senador panista Marko Cortés señaló que comparte la idea de impedir cualquier tipo de intervención extranjera en los procesos democráticos mexicanos; sin embargo, cuestionó las motivaciones detrás de la propuesta de Morena y advirtió sobre un posible uso político del mecanismo ante futuras contiendas electorales.
Los legisladores críticos sostienen que la reforma podría otorgar mayores márgenes de interpretación al Tribunal Electoral, situación que, afirman, abriría la puerta a disputas sobre libertad de expresión, financiamiento y participación política de cara a las elecciones de 2027 y 2030.
La discusión sobre la iniciativa se suma al debate nacional en torno a las reglas electorales, el papel de las instituciones jurisdiccionales y los límites de la influencia externa en los procesos democráticos del país.








