La ceremonia de apertura de la Copa del Mundo 2026 convirtió al Estadio Azteca en un escenario de celebración cultural y musical que rindió homenaje a las raíces de México y mostró al mundo una producción cargada de color, identidad y talento internacional.
El espectáculo arrancó con la participación de la cantante Lila Downs, quien apareció en el escenario portando un tradicional huipil blanco mientras enviaba un mensaje de bienvenida a los aficionados de todos los continentes. Su presentación estuvo acompañada por decenas de bailarines que, mediante coreografías y vestuarios inspirados en las culturas originarias, ofrecieron un reconocimiento a la riqueza histórica y prehispánica del país.
Posteriormente, la agrupación tapatía Maná elevó el ambiente en las tribunas con una interpretación de algunos de sus temas más representativos, encabezando uno de los momentos más celebrados por el público antes del arranque del encuentro entre México y Sudáfrica.
La fiesta continuó con la participación del cantante venezolano Danny Ocean, quien interpretó “Partidazo”, una de las canciones incluidas en la producción musical oficial del torneo. Más adelante, Belinda y Los Ángeles Azules se unieron para presentar “Por ella”, tema que forma parte del álbum conmemorativo de la justa mundialista.
El espectáculo mantuvo el ritmo con la aparición de J Balvin, quien puso a bailar al estadio con una presentación inspirada en la energía de la música latina. El artista colombiano apareció vistiendo colores alusivos a la Selección Mexicana y ofreció una actuación que encendió a los miles de asistentes reunidos en el inmueble.
El momento más esperado de la noche llegó con la entrada de Shakira, encargada de interpretar “Dai Dai”, canción oficial de la Copa del Mundo 2026. La cantante colombiana compartió protagonismo con el artista nigeriano Burna Boy en una presentación que combinó música, efectos visuales y una puesta en escena diseñada para proyectar la dimensión global del torneo.
Vestida con un llamativo atuendo en tonos amarillo y morado, y acompañada por un amplio cuerpo de bailarines, Shakira ofreció uno de los números centrales de la ceremonia, mientras el trofeo de la Copa del Mundo ocupaba un lugar destacado en el escenario.
A lo largo del espectáculo también se proyectó la frase “Estamos listos”, mensaje principal asociado a la canción oficial y que simbolizó el inicio de una edición histórica del Mundial.
La ceremonia contempló además la interpretación de los himnos nacionales previo al encuentro inaugural, con la participación de artistas invitados para representar a México y Sudáfrica en este momento protocolario.
Con esta celebración, México volvió a colocarse en el centro de la escena futbolística internacional, marcando el comienzo de una Copa del Mundo sin precedentes, en la que 48 selecciones disputarán 104 partidos distribuidos entre México, Estados Unidos y Canadá.
Cuarenta años después de haber sido sede del Mundial de 1986, el país abrió nuevamente las puertas del torneo más importante del futbol con una ceremonia que combinó tradición, cultura y espectáculo ante millones de espectadores alrededor del mundo.








