Una intensa ola de calor mantiene en alerta a gran parte de Europa, donde países como Francia, Reino Unido y España enfrentan temperaturas extremas que han provocado restricciones en servicios públicos, transporte y actividades escolares.
En Francia, las autoridades confirmaron que el martes se registró el día más caluroso de su historia en el indicador térmico nacional, con un promedio de 29.8 °C, superando registros anteriores de 2003 y 2019. La situación ha obligado a modificar horarios escolares, limitar visitas en espacios emblemáticos como la Torre Eiffel y el Museo del Louvre, y mantener alertas por riesgo extremo en varias regiones.
El fenómeno se ha extendido también a otros países europeos, donde las agencias meteorológicas han emitido alertas rojas ante temperaturas que en algunas zonas superan los 40 °C. El servicio meteorológico francés, Météo France, advirtió que las condiciones extremas podrían continuar durante varios días más e incluso romper nuevos récords históricos.
Además del impacto en la vida cotidiana, el calor extremo ha tenido consecuencias graves. En Francia se reportaron 40 muertes por ahogamiento en la última semana, atribuidas en parte a la búsqueda de alivio en ríos y cuerpos de agua, pese a las advertencias de las autoridades.
Expertos señalan que este tipo de olas de calor se han vuelto más frecuentes e intensas en Europa, afectando tanto a la salud pública como a la infraestructura urbana y laboral, especialmente en actividades al aire libre como la construcción.








