El presidente municipal de Temoac, Morelos, Valentín Lavín Romero, murió este miércoles luego de ser atacado a balazos por hombres armados dentro de las instalaciones de la presidencia municipal, confirmó la Fiscalía General del Estado.
La dependencia informó que abrió una investigación para esclarecer el homicidio y aseguró que se agotarán todas las líneas de investigación para identificar y detener a los responsables.
Tras el ataque, personal de la Agencia de Investigación Criminal y de la Coordinación de Servicios Periciales realizó el levantamiento del cuerpo en el edificio de la presidencia municipal, donde ocurrió la agresión.
Hasta el momento, las autoridades no han dado a conocer la identidad de los atacantes ni el posible móvil del crimen. De manera preliminar, versiones de testigos señalan que dos hombres armados ingresaron al inmueble y dispararon directamente contra el alcalde para después escapar a bordo de motocicletas, información que aún no ha sido confirmada oficialmente.
La Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad desplegó un operativo en la zona para localizar a los responsables, aunque hasta el momento no se reportan personas detenidas.
La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, condenó el asesinato y expresó su respaldo a las investigaciones para que el caso sea esclarecido y los responsables enfrenten la justicia.
No era la primera ocasión en que Valentín Lavín Romero era víctima de un atentado. En enero de este año sufrió un ataque armado cuando circulaba por la carretera federal México-Oaxaca, hecho por el que permaneció hospitalizado y solicitó licencia temporal de su cargo, al que regresó una vez recuperado.
El homicidio se suma a la violencia que enfrenta el país contra autoridades municipales y funcionarios públicos. Durante 2025, la organización Data Cívica documentó 136 asesinatos de servidores públicos y aspirantes a cargos de elección, como parte de 246 ataques registrados en ese periodo.
Morelos es una de las entidades donde el Gobierno federal mantiene la denominada Operación Enjambre, estrategia enfocada en combatir la corrupción, la extorsión y los vínculos entre autoridades locales y grupos delictivos.








