Autoridades de Michoacán destruyeron 721 máquinas tragamonedas aseguradas en distintos municipios del estado, como parte de las acciones para combatir las fuentes de financiamiento de grupos delictivos y reducir los delitos relacionados con la extorsión.
Durante el acto, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla informó que estos aparatos generaban ingresos estimados en 8.6 millones de pesos para organizaciones criminales, por lo que su destrucción representa un golpe a sus operaciones económicas.
El mandatario detalló que, desde el inicio de la actual administración, han sido decomisadas 4 mil 383 máquinas tragamonedas mediante operativos coordinados entre autoridades federales, estatales y municipales, en el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión.
Ramírez Bedolla advirtió que estos dispositivos no deben considerarse un entretenimiento inofensivo, ya que, aseguró, detrás de su operación suelen estar actividades ilícitas como la extorsión, el narcomenudeo y las amenazas, que afectan la seguridad y el bienestar de la población.
Asimismo, destacó que las reformas al Código Penal han fortalecido el combate a este delito, lo que ha permitido la detención de 48 personas por su presunta participación en casos de extorsión durante el presente año.
Por su parte, el vicefiscal de Inteligencia e Investigación Criminal y encargado del despacho de la Fiscalía General del Estado, Israel Vega Rodríguez, señaló que el aseguramiento y destrucción de estas máquinas forman parte de una estrategia para desarticular los mecanismos de financiamiento de la delincuencia organizada.
El funcionario agregó que las corporaciones de los tres órdenes de gobierno continuarán reforzando las labores de investigación e inteligencia para identificar y llevar ante la justicia a quienes operan este tipo de actividades ilícitas.








