Los ingresos por remesas enviadas a México registraron un crecimiento de 3.1 por ciento durante los primeros seis meses de 2026, al alcanzar 30 mil 759 millones de dólares, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico). El incremento se produjo pese al contexto de mayores restricciones migratorias en Estados Unidos, país del que proviene la mayor parte de estos recursos.
El banco central detalló que el monto recibido superó en 917 millones de dólares al registrado en el mismo periodo de 2025, cuando ingresaron 29 mil 842 millones de dólares. Asimismo, el envío promedio aumentó cinco por ciento, al pasar de 386 a 405 dólares por operación.
Aunque el valor total de las remesas creció, el número de envíos mostró una disminución anual de 1.8 por ciento, con un total de 75.9 millones de operaciones. Del total, el 99.2 por ciento se realizó mediante transferencias electrónicas.
Tan solo en junio, el país recibió 5 mil 472 millones de dólares por este concepto, lo que representó un incremento de 4.1 por ciento respecto al mismo mes del año anterior y de 3.8 por ciento en comparación con mayo. Durante ese mes también aumentó el número de operaciones, que alcanzó 12.9 millones, mientras que el monto promedio por envío se ubicó en 422 dólares.
En contraste, las remesas enviadas desde México hacia otros países sumaron 107 millones de dólares en junio, cifra que representó una disminución anual de 5.4 por ciento.
Las remesas se consolidaron como una de las principales fuentes de divisas para el país desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020. Sin embargo, en 2025 se interrumpió una tendencia de once años consecutivos de crecimiento anual, al registrarse ingresos por 62 mil 471.7 millones de dólares, una cifra 4.6 por ciento inferior al máximo histórico alcanzado en 2024.
El comportamiento reciente de estos recursos ocurre en un entorno marcado por el endurecimiento de la política migratoria en Estados Unidos. En junio de 2025, ese país estableció un impuesto de uno por ciento para determinadas remesas enviadas mediante efectivo, giros postales y otros instrumentos similares. Como respuesta, el Gobierno de México puso en marcha un programa para reembolsar ese gravamen a los connacionales que enviaran dinero bajo esas modalidades.
Actualmente, las remesas representan alrededor del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y mantienen a México como el segundo mayor receptor de estos recursos a nivel mundial, únicamente por detrás de la India.








