Meta comenzó este martes un proceso judicial en California en el que 29 estados de Estados Unidos acusan a la compañía de haber diseñado Facebook e Instagram con funciones destinadas a generar dependencia entre niños y adolescentes.
El juicio se desarrolla ante un tribunal federal de Oakland y representa uno de los mayores desafíos legales que ha enfrentado la empresa por el impacto de sus plataformas en usuarios menores de edad. Los demandantes sostienen que determinadas características de las redes sociales pueden fomentar comportamientos adictivos y ocasionar afectaciones emocionales.
Además, Meta enfrenta acusaciones relacionadas con la recopilación y utilización de información personal de menores, en posible violación de la legislación federal estadounidense que protege la privacidad infantil.
Durante el inicio del proceso, el abogado de Meta, Paul Schmidt, rechazó las acusaciones y pidió al jurado analizar las pruebas con una postura abierta. La defensa sostiene que la compañía no diseñó deliberadamente sus plataformas para provocar adicción entre los usuarios jóvenes.
En representación de los estados demandantes, la fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, afirmó que Meta ocultó información sobre los efectos de sus productos y cuestionó las prácticas de la empresa fundada por Mark Zuckerberg.
El proceso podría tener consecuencias importantes para el funcionamiento de Facebook e Instagram, ya que los estados demandantes buscan modificaciones en las plataformas y medidas que reduzcan los posibles riesgos para los usuarios menores de edad.
Está previsto que durante el juicio sean llamados a declarar altos directivos de la compañía, entre ellos Mark Zuckerberg y Adam Mosseri, responsable de Instagram.








