Cuatro pinturas de Pierre-Auguste Renoir fueron sustraídas del Museo Renoir, ubicado en Cagnes-sur-Mer, Francia, durante un robo que duró menos de tres minutos. Dos de las obras fueron abandonadas por los delincuentes durante su huida, mientras las autoridades mantienen una búsqueda nacional para localizar a los responsables.
La fiscalía regional informó que los ladrones ingresaron al recinto y se dirigieron directamente hacia las piezas consideradas de mayor valor dentro de la colección. El hecho volvió a poner bajo discusión las condiciones de seguridad de los museos franceses, especialmente de aquellos que resguardan obras de gran relevancia cultural fuera de las grandes ciudades.
El alcalde de Cagnes-sur-Mer, Bryan Masson, calculó en 9 millones de euros, alrededor de 10.5 millones de dólares, el valor de las cuatro pinturas robadas. Sin embargo, especialistas en delitos relacionados con arte señalaron que las piezas serían difíciles de comercializar debido a su reconocimiento y a la facilidad con la que podrían ser identificadas.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los responsables ingresaron desde el jardín del museo. Masson describió a los delincuentes como un grupo que aparentemente contaba con el equipo y la información necesarios para ejecutar el robo.
Para entrar al inmueble, cortaron una reja utilizando un cuchillo o una sierra eléctrica y posteriormente accedieron por la planta baja. Una vez dentro, retiraron los elementos que sujetaban los marcos para apoderarse de las pinturas.
El Museo Renoir ocupa la última residencia en la que vivió el pintor antes de su muerte en 1919 y constituye uno de los principales atractivos turísticos de Cagnes-sur-Mer, localidad situada entre Cannes y Niza, en la costa mediterránea francesa.
El robo ocurre después de otros hechos que han puesto bajo escrutinio la seguridad de los recintos culturales de Francia, entre ellos el espectacular atraco de joyas de la corona registrado en el Museo del Louvre en París el año pasado. El nuevo incidente ha reavivado las demandas para reforzar la protección y el financiamiento de museos y sitios culturales de distintas dimensiones en el país.









