Querétaro cuenta con 117 mil 384.6 hectáreas de superficie agrícola, la cuarta extensión más reducida entre las 32 entidades federativas, de acuerdo con la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) 2025, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La entidad concentra alrededor de 0.5% de los 22.9 millones de hectáreas agrícolas contabilizadas en México. Únicamente Ciudad de México, Baja California Sur y Aguascalientes reportan superficies menores o similares, mientras que Veracruz, Chiapas, Michoacán, Sinaloa y Zacatecas figuran entre los estados con mayor extensión destinada a esta actividad.
Del territorio agrícola queretano, 96 mil 714.9 hectáreas, equivalentes a 82.4%, se destinan a cultivos anuales, es decir, aquellos cuyo ciclo de producción se completa en un año o menos. En tanto, 6 mil 775.3 hectáreas corresponden a cultivos perennes, como aguacate, cítricos, mango y uva, que pueden producir durante varios años una vez establecidos.
La encuesta también identifica cerca de 6 mil 419.7 hectáreas en descanso, terrenos que habitualmente se utilizan para la agricultura, pero que temporalmente no se siembran para permitir la recuperación natural de sus nutrientes. El resto de la superficie se distribuye en otras categorías de uso agrícola.
Maíz blanco, entre los principales cultivos
En la agricultura a cielo abierto, el maíz de grano blanco ocupa un lugar relevante en Querétaro. Durante el periodo reportado se sembraron 60 mil 647.1 hectáreas de este cultivo y se cosecharon 50 mil 799.7 hectáreas, con una producción de 142 mil 273.4 toneladas.
La actividad agropecuaria también representa una fuente de empleo para miles de personas. En el estado se registraron 95 mil 174 personas como mano de obra permanente y cerca de 24 mil 860 jornaleros, de los cuales 20 mil 324 son hombres y 4 mil 535 mujeres.
A escala nacional, la ENA contabilizó 13.3 millones de personas en la mano de obra permanente del sector agropecuario y 17.7 millones de jornaleros.
Las condiciones climáticas afectan al campo
En el conjunto del país, 59.5% de la superficie agrícola se destina a cultivos anuales, mientras que 28.4% corresponde a cultivos perennes y 9% permanece en descanso. Asimismo, 72.1% de los terrenos agrícolas son de temporal y 27.9% cuentan con sistemas de riego, proporciones similares a las registradas en el Censo Agropecuario de 2022.
Otro dato relevante es que 58.2% de las unidades de producción agropecuaria del país reportó pérdidas asociadas con factores climáticos, entre ellos sequías, vientos, inundaciones y heladas.
La Encuesta Nacional Agropecuaria 2025 reúne información sobre las unidades de producción activas, los cultivos más representativos y las especies ganaderas, con el propósito de ofrecer un panorama estadístico de las condiciones y características del sector agropecuario mexicano.








