Tres personas señaladas por su presunta relación con el ataque con coche bomba ocurrido en Coahuayana, Michoacán, en diciembre de 2025, fueron detenidas durante un operativo coordinado por autoridades federales. Entre ellas se encuentra Leopoldo David López Sánchez, alias “Mando 20”, identificado como supuesto coordinador operativo de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que el detenido estaría relacionado con la planeación y ejecución de la explosión registrada el 6 de diciembre frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria de Coahuayana, que dejó seis personas muertas, además de heridos y daños materiales.
Las investigaciones también vinculan a López Sánchez con la privación ilegal de la libertad de cuatro personas en Colima, así como con el secuestro y homicidio de un agricultor en esa entidad. Presuntamente, desempeñaba funciones logísticas y operativas para una célula criminal con presencia en Colima y Jalisco.
Para esclarecer el atentado, las autoridades desarrollaron una investigación durante varios meses, apoyada en registros de videovigilancia, geolocalización, drones y labores de campo. El análisis de imágenes del sistema C5i de Colima permitió rastrear una camioneta que habría sido modificada y repintada para cambiar su apariencia, lo que contribuyó a identificar sus desplazamientos y ubicar inmuebles relacionados con el caso.
Como resultado de estas indagatorias, el jueves se realizaron cateos simultáneos en Tecomán, Colima, donde también fueron detenidos Cristian Omar Ramírez López y Sinuhé Misael Sartiaguin Flores, presuntamente vinculados con el ataque.
En los operativos participaron elementos de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Fiscalía General de la República. Durante las intervenciones se aseguraron armas de fuego, cartuchos, equipos de comunicación, vehículos y propaganda alusiva al CJNG.
La explosión del 6 de diciembre de 2025 ocurrió a menos de cien metros de la sede del Gobierno municipal de Coahuayana. Además de las seis víctimas mortales y las personas lesionadas, el estallido provocó daños en al menos diez inmuebles y alrededor de una decena de vehículos.
La zona costera de Michoacán ha sido escenario de enfrentamientos entre el CJNG y grupos de policías comunitarios, surgidos de los movimientos de autodefensa que comenzaron en 2014 para combatir a Los Caballeros Templarios.
García Harfuch indicó que las investigaciones continúan para establecer la participación de otras personas, incluidos quienes presuntamente ordenaron el atentado. Las responsabilidades penales deberán determinarse conforme avance el proceso judicial.








