El papa León XIV viajará a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre, luego de que las evaluaciones médicas más recientes confirmaran que su recuperación avanza favorablemente y que puede realizar el recorrido previsto.
La Santa Sede informó que los resultados de los estudios clínicos y de laboratorio no muestran impedimentos para que el pontífice emprenda su primera gira por América Latina desde el inicio de su papado. El líder de la Iglesia católica expresó su entusiasmo por regresar a una región con la que mantiene vínculos personales y destacó la importancia del encuentro para fortalecer la fraternidad y difundir el Evangelio.
El anuncio se produce después de que León XIV fuera sometido a una intervención quirúrgica el 13 de octubre, en Roma, para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho, donde se había detectado una lesión que posteriormente fue diagnosticada como adenocarcinoma.
De acuerdo con la información médica difundida por el Vaticano, los análisis definitivos confirmaron que el tumor estaba localizado y que no será necesario someter al papa a tratamientos adicionales. Su recuperación continúa bajo supervisión médica y sus actividades se han reanudado de manera gradual, con ajustes para evitar esfuerzos que puedan afectar su evolución.
La visita a los tres países contempla una agenda intensa, con hasta 14 vuelos, más de 40 discursos y encuentros, además de nueve celebraciones multitudinarias. Entre las actividades previstas se encuentra una visita a Cusco, Perú, ciudad ubicada a más de tres mil metros sobre el nivel del mar, que implicará traslados y medidas para atender las condiciones físicas del pontífice.
Como parte de las precauciones, León XIV canceló su asistencia a un acto en Asís previsto para este martes, luego de que sus médicos le recomendaran evitar un traslado en helicóptero debido al poco tiempo transcurrido desde la cirugía.
El papa, quien cumplió 71 años el pasado 14 de septiembre, agradeció las muestras de apoyo y las oraciones recibidas durante su recuperación. Elegido el 8 de mayo de 2025, es el primer estadounidense en ocupar el pontificado y cuenta también con la nacionalidad peruana, adquirida tras sus años de labor misionera y pastoral en ese país.








