El nuevo presidente de Paraguay, Pedro Alliana, se comprometió a resarcir a los ahorradores afectados por la resolución de Ueno Bank, entidad cuyo cierre desató una crisis financiera y política que culminó con la destitución de Santiago Peña.
Durante su primer mensaje como mandatario, luego de asumir el cargo el viernes 6 de noviembre, Alliana aseguró que los clientes perjudicados recibirán una compensación plena. “No los vamos a dejar solos”, afirmó, al anunciar que instruyó a su equipo a tomar medidas inmediatas para devolver los recursos, con prioridad para las personas en situación más vulnerable.
El nuevo gobernante pidió resultados concretos a los funcionarios responsables de atender la emergencia y advirtió que no quiere demoras en la respuesta a los ahorradores. La intervención de Ueno Bank, ordenada por el Banco Central de Paraguay, afectó a cerca de 2.9 millones de clientes, entre ellos particulares y entidades como el Instituto de Previsión Social, cuyos recursos también quedaron comprometidos.
La crisis bancaria provocó protestas y abrió investigaciones sobre las operaciones de la institución y sus vínculos con el entorno del anterior gobierno. El Senado destituyó a Santiago Peña y Pedro Alliana, quien hasta entonces ocupaba la vicepresidencia, asumió la Presidencia para completar el periodo constitucional.
En su primer discurso, Alliana también marcó distancia respecto al estilo de su antecesor y adelantó que su administración dará prioridad a los asuntos internos del país. Pidió a los integrantes de su gabinete limitar los viajes al extranjero a situaciones estrictamente necesarias y concentrar sus esfuerzos en atender las necesidades de la población.







