Aranceles de Trump podrían impactar con 82,300 millones de dólares a empleadores estadounidenses

Por Redacción AAMX
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Un análisis reciente del Instituto JPMorganChase revela que los planes de aranceles impuestos por el presidente Donald Trump podrían generar costos directos por 82,300 millones de dólares a un grupo importante de empresas en Estados Unidos. Estas compañías, que tienen ingresos anuales entre 10 y 1,000 millones de dólares, representan aproximadamente a un tercio de la fuerza laboral privada del país.

Estas empresas dependen significativamente de las importaciones de países como China, India y Tailandia, lo que las hace especialmente vulnerables a los gravámenes establecidos por la administración estadounidense. Sectores como el minorista y mayorista se verían particularmente afectados.

El estudio contradice las afirmaciones del mandatario republicano, quien aseguró que los fabricantes extranjeros asumirían los costos de los aranceles y no las empresas estadounidenses que importan productos. Aunque hasta ahora los gravámenes no han provocado un aumento significativo en la inflación general, gigantes del comercio como Amazon, Costco y Walmart han adelantado posibles incrementos al aumentar sus inventarios antes de la entrada en vigor de los aranceles.

Este análisis llega justo antes del plazo del 9 de julio, fecha límite establecida por Trump para fijar formalmente las tasas arancelarias sobre productos provenientes de decenas de países. Actualmente, la mayoría de las importaciones pagan un arancel base del 10%, aunque algunos países como China, México y Canadá enfrentan tarifas más elevadas, junto con aranceles específicos del 50% para acero y aluminio.

De haberse mantenido los aranceles iniciales anunciados en abril, las empresas analizadas habrían enfrentado un costo directo adicional de 187,600 millones de dólares. Con las tarifas vigentes, los 82,300 millones representan un promedio de 2,080 dólares por empleado, equivalentes al 3.1% de la nómina anual promedio, considerando tanto a empresas importadoras como no importadoras.

En cuanto a las negociaciones comerciales, Trump declaró recientemente que «todo va bien» y señaló que establecerá las tasas arancelarias debido a la dificultad de negociar con múltiples países. Hasta ahora, solo Reino Unido ha firmado un marco comercial con Estados Unidos, mientras que Vietnam ha alcanzado un acuerdo y se espera que India se acerque a un pacto similar.

Trump indicó que Vietnam aplicará un arancel del 20% a los productos enviados a Estados Unidos y un 40% a mercancías que transiten por su territorio para evitar impuestos sobre bienes chinos. A cambio, Vietnam ofrecerá acceso total al mercado estadounidense sin aranceles, lo que favorecería las exportaciones estadounidenses hacia ese país.

Por otro lado, hay señales de que los aranceles podrían generar inflación. Goldman Sachs proyecta que las empresas trasladarán alrededor del 60% de esos costos a los consumidores, mientras que la Reserva Federal de Atlanta estima una transferencia de aproximadamente la mitad, sin afectar la demanda.

El análisis señala que algunos fabricantes nacionales podrían beneficiarse al reforzar su papel como proveedores locales, pero que mayoristas y minoristas, debido a sus márgenes reducidos, probablemente tendrán que repercutir estos costos en sus precios.

El panorama sigue siendo incierto. Trump ha suspendido y reiniciado negociaciones con países como Canadá, y ha amenazado con imponer nuevos gravámenes a Japón a menos que incremente sus compras agrícolas estadounidenses.

Por último, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, informó que las concesiones obtenidas en las negociaciones comerciales han sido bien recibidas por los funcionarios encargados, y que se esperan más avances la próxima semana. El gobierno busca aprobar un paquete de recortes fiscales de varios billones de dólares, cuyo financiamiento se proyecta cubrir con los ingresos generados por los aranceles.

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