La Auditoría Superior de la Federación (ASF) identificó un gasto de 28 millones 849 mil 661.60 pesos en los trabajos de corrección de curvatura y pendiente de la Línea Z del Tren Interoceánico, tramo donde el 28 de diciembre se registró un descarrilamiento. La revisión apunta a compras de productos a sobreprecio y la falta de evidencia de que los materiales y el personal contratado se hayan utilizado efectivamente.
La auditoría 129 de la Cuenta Pública 2024, presentada ante la Cámara de Diputados, revisó más de 100 contratos, convenios y facturas correspondientes a los trabajos realizados entre 2019 y 2024. De ellos, tres contratos, relacionados con renta de maquinaria, adquisición de rieles y contratación de personal, fueron señalados por costos excesivos.
Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) intentó justificar los gastos mediante fotografías del equipo y el personal, pero la ASF concluyó que las evidencias no eran suficientes, ya que no se comprobaba el uso de los materiales ni la presencia del personal en las zonas de trabajo, ni existían registros georreferenciados que garantizaran la ubicación de las operaciones.
Los trabajos revisados abarcaron desde el kilómetro Z 186+100 al Z 242+000, entre Mogoñé y La Mata, en Oaxaca, con el objetivo de corregir la alineación de la vía afectada por ondulaciones del terreno. El accidente ocurrió en el kilómetro Z 230+300, en Asunción Ixtaltepec.
La ASF señaló que los reportes de supervisión externa no detallaron periodos ni actividades específicas de los equipos y personal involucrado. Entre los contratos revisados, el FIT-GARMOP-OP-Z-13-2022 contemplaba la corrección de 56 kilómetros de curvatura y pendiente, así como la rehabilitación de 146.3 kilómetros de vía férrea hacia el Puerto de Salina Cruz, justo en la sección del descarrilamiento.



