La tripulación de Artemis II compartió con la NASA nuevas observaciones realizadas durante su histórica órbita alrededor de la Luna, entre ellas destellos de impacto, polvo suspendido sobre la superficie lunar, variaciones de color en el satélite y el intenso brillo de la Tierra visto desde el espacio profundo.
Los cuatro astronautas relataron sus experiencias a especialistas de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA con el objetivo de aportar información útil para futuras expediciones tripuladas, incluyendo las misiones que buscan llevar nuevamente humanos a la superficie lunar en 2028.
El comandante Reid Wiseman y el astronauta canadiense Jeremy Hansen informaron haber detectado al menos cuatro destellos provocados por impactos de meteoroides contra la superficie lunar, un fenómeno poco observado directamente por seres humanos.
Por su parte, Christina Koch explicó que logró apreciar polvo lunar suspendido sobre la superficie, compuesto por partículas de regolito que pueden elevarse debido a fuerzas electrostáticas presentes en el entorno lunar.
Koch y el piloto Victor Glover también describieron el impresionante resplandor de la Tierra observado después de emerger de la cara oculta de la Luna, señalando que la luminosidad del planeta incluso se reflejó intensamente sobre las ventanas de la nave.
La astronauta destacó que la Luna lucía mucho más brillante de lo esperado y que, bajo ciertas condiciones de iluminación, su superficie adquirió tonalidades marrones y opacas en lugar del tradicional gris con el que suele asociarse.
Gracias a la posición solar durante el sobrevuelo, la tripulación pudo observar con mayor detalle formaciones geológicas de la cara oculta lunar, incluido el cráter Ohm, una estructura ubicada en la región no visible desde la Tierra.
Los astronautas de Artemis II ya emprendieron su retorno al planeta y se prevé que americen frente a las costas de California este viernes, tras concluir la primera misión tripulada en orbitar la Luna en más de cinco décadas.







