La crisis provocada por más de 40 días de bloqueos y protestas en Bolivia continúa generando severas afectaciones económicas, particularmente en los sectores turístico, hotelero y gastronómico de la ciudad de La Paz y otras regiones del país.
En zonas emblemáticas como el Mercado de las Brujas, uno de los principales atractivos turísticos de la capital boliviana, comerciantes, artesanos y prestadores de servicios enfrentan una drástica disminución de visitantes nacionales y extranjeros, situación que ha provocado una fuerte caída en sus ingresos.
Las movilizaciones impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones campesinas, que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, han dificultado la movilidad en diversas regiones andinas y del centro del país, afectando directamente la llegada de turistas.
De acuerdo con datos del Ministerio de Turismo Sostenible, las pérdidas acumuladas para los sectores turístico y gastronómico ascienden a aproximadamente mil 100 millones de bolivianos, equivalentes a cerca de 110 millones de dólares. Por su parte, la Cámara de Hotelería de La Paz reportó la cancelación del 65 por ciento de las reservas y una ocupación hotelera que apenas alcanza el 18 por ciento.
En el Mercado de las Brujas, la comerciante Justina López, de 82 años, señaló que desde hace varias semanas prácticamente no llegan turistas extranjeros, quienes representan una parte fundamental de sus ventas.
La falta de visitantes también ha obligado a pequeños empresarios a tomar medidas drásticas. Tomás Luna, propietario de un restaurante cercano a la zona turística, reabrió su negocio después de mantenerlo cerrado durante dos semanas, aunque tuvo que reducir su plantilla laboral debido a la falta de ingresos.
A la crisis derivada de las protestas se suma el incremento en los costos de productos básicos. Según relataron comerciantes y restauranteros, el precio de la carne se ha duplicado y algunas verduras han alcanzado costos hasta tres veces mayores que los habituales.
El sector turístico también reporta cancelaciones masivas. Andrés Rojas, operador de una agencia de viajes, aseguró que durante más de un mes no ha recibido clientes y ha perdido grupos completos de turistas provenientes principalmente de Europa.
Mientras tanto, algunos visitantes que lograron llegar al país han visto alterados sus itinerarios. El turista chileno Cristhian Durán comentó que tuvo que cancelar parte de su recorrido, incluido su viaje al Lago Titicaca, debido a las interrupciones ocasionadas por los bloqueos.
Los afectados coinciden en que la solución pasa por el diálogo entre las autoridades y los grupos movilizados, con el objetivo de restablecer la normalidad y evitar que la crisis continúe afectando a miles de familias que dependen del turismo y del comercio para subsistir.








