Casos de sarampión en Estados Unidos superan los 1,200; alertan por nuevos brotes en Michigan y otras regiones

Por Redacción AAMX
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Los contagios de sarampión continúan en aumento en Estados Unidos, donde ya se han confirmado 1,227 casos en lo que va del año, según informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los brotes activos se extienden por varias regiones, siendo Michigan el estado que recientemente reportó su segundo brote del año.

Mientras tanto, las autoridades de salud en Utah han detectado siete casos y en Nuevo México los médicos intentan frenar la propagación del virus en una cárcel del condado de Luna. En Texas, después de semanas de transmisión continua, no se han reportado nuevos contagios en los últimos días, aunque el brote allí ha dejado ya 750 casos en 35 condados, principalmente en el oeste del estado. El condado de Gaines es la zona más afectada, donde las autoridades contabilizan más de 400 personas infectadas, la mayoría de ellas en una comunidad menonita con bajas tasas de vacunación.

En el transcurso del brote en Texas, se han registrado dos muertes de menores no vacunados y sin enfermedades previas, mientras que en Nuevo México se reportó el fallecimiento de un adulto que tampoco contaba con la vacuna y no solicitó atención médica a tiempo. En ese estado, los casos alcanzan los 86, con una parte importante concentrada en el condado de Lea, mientras que otras zonas como Sandoval, Eddy, Doña Ana, Chaves, Curry y San Juan también han presentado contagios.

Oklahoma acumula 17 casos, aunque no se ha informado en qué condados, y en Arizona se confirmaron cuatro casos en el condado de Navajo, todos vinculados a viajes internacionales recientes y sin historial de vacunación. En Colorado se contabilizan 16 casos, incluyendo un brote relacionado con un vuelo internacional que aterrizó en Denver, así como un caso aislado en el condado de Boulder, de una persona vacunada que estuvo en Europa.

Otros estados como Georgia, Illinois, Iowa, Kansas, Michigan, Montana, Dakota del Norte y Utah también han reportado contagios. En Kansas, los casos suman 80, mientras que en Michigan ya se confirmaron dos brotes en lo que va del año, el más reciente en el condado de Grand Traverse.

Montana atraviesa su primer brote de sarampión en 35 años, con más de 20 casos. Dakota del Norte, que no veía casos desde 2011, registra 34 personas infectadas, ninguna de ellas vacunada. En Utah, las autoridades advierten que podrían surgir nuevos casos debido a la exposición de personas no inmunizadas.

Además de Estados Unidos, otros países de América del Norte enfrentan brotes graves. En Ontario, Canadá, se han contabilizado más de 2,200 casos y la muerte de un bebé, mientras que en Alberta los contagios superan los 1,100. Chihuahua, México, enfrenta uno de los brotes más preocupantes, con casi 2,500 casos y ocho defunciones.

El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por el aire y afecta principalmente a personas no vacunadas. Aunque fue declarado eliminado en Estados Unidos en el año 2000, los recientes brotes ponen en riesgo ese estatus, como ya ocurrió en 2019, cuando los casos alcanzaron 1,274.

La principal forma de prevención es la vacuna triple viral, que protege contra el sarampión, la rubeola y las paperas. Se recomienda su aplicación en dos dosis, la primera entre los 12 y 15 meses de edad y la segunda entre los 4 y 6 años. En comunidades con alta cobertura de vacunación, el virus no logra propagarse con facilidad, lo que se conoce como «inmunidad colectiva». Sin embargo, las tasas de vacunación han disminuido desde la pandemia, aumentando los riesgos de contagio.

Los síntomas incluyen fiebre alta, secreción nasal, tos, ojos enrojecidos y la aparición de un sarpullido que comienza en el rostro y se extiende por todo el cuerpo. Aunque muchas personas se recuperan, el sarampión puede provocar complicaciones graves como neumonía, encefalitis, ceguera e incluso la muerte. Actualmente no existe un tratamiento específico, por lo que la atención médica se centra en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.

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