Decenas de simpatizantes del chavismo se concentraron este sábado en el centro de Caracas para rechazar la presencia de Estados Unidos en Venezuela y demandar la liberación del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes, según el texto, fueron capturados por tropas estadounidenses el pasado 3 de enero.
Los manifestantes se congregaron cerca de la sede de la Asamblea Nacional y distribuyeron un manifiesto en el que también expresaron su rechazo al proceso de diálogo entre el Gobierno venezolano y un sector de la oposición encabezado por la exdiputada Dinorah Figuera.
Humberto Vargas, integrante del Frente Popular Antiimperialista, sostuvo que el movimiento considera a Estados Unidos y a Israel como sus principales adversarios y acusó al presidente estadounidense Donald Trump de actuar contra Venezuela.
El dirigente calificó las negociaciones con la oposición como una estrategia impulsada por Washington para avanzar en el proyecto político planteado por Trump después de la intervención militar del 3 de enero.
Vargas aseguró que las movilizaciones continuarán y adelantó que los grupos chavistas analizarán el alcance del acuerdo petrolero anunciado entre ambos países. Según lo informado, el convenio contempla la participación estadounidense en el desarrollo de reservas venezolanas.
Los manifestantes también reclamaron la libertad de Maduro y Flores, mientras Vargas afirmó que el Ejecutivo encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez trabaja para conseguir ese objetivo.
Rodríguez confirmó el viernes el acuerdo petrolero con Estados Unidos y lo calificó como un hecho histórico para las relaciones entre ambos países. Explicó que el proyecto contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos con un potencial probado de 65 mil millones de barriles de petróleo.
La mandataria señaló además que se prevé una inversión superior a 100 mil millones de dólares y una recaudación de más de 209 mil millones de dólares en tributos para el Estado venezolano.
El anuncio se produjo después de que Venezuela y Estados Unidos retomaran sus relaciones diplomáticas, interrumpidas durante siete años. Maduro enfrenta un proceso judicial en Nueva York por presuntos delitos relacionados con narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Flores está acusada de delitos vinculados con tráfico de drogas y posesión de armas.








