Ante la tensión generada por el conflicto en Medio Oriente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que el país cuenta con mecanismos para evitar que un eventual incremento en los precios internacionales del petróleo impacte directamente en la gasolina y el diésel.
Durante su conferencia en Palacio Nacional, la mandataria explicó que se mantiene el esquema implementado en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el cual fue aplicado durante la guerra entre Rusia y Ucrania para contener aumentos en combustibles.
Sheinbaum detalló que el mecanismo opera a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). En caso de que el precio del petróleo suba de manera considerable y afecte el costo de la gasolina o el diésel, el gobierno activaría una compensación fiscal para evitar que el incremento llegue al consumidor final.
“Si subiera de más el petróleo, que llegara a impactar en el precio de la gasolina o el diésel, entonces entra el esquema de compensación por impuesto, para que no suba y no afecte a las familias mexicanas”, explicó.
Asimismo, indicó que, si los precios internacionales bajan, México cuenta con coberturas contratadas que permiten proteger las finanzas públicas ante variaciones en el mercado energético.
Con estas medidas, el gobierno federal busca dar estabilidad a los precios de los combustibles y evitar afectaciones a la economía de los hogares mexicanos.





